Este artículo lo dedicamos al álbum Parallel Linesde Blondiepublicado en 1978.
Blondie es una banda de rock estadounidense formada en Nueva York en 1974 por la cantante Debbie Harry y el guitarrista Chris Stein. La banda fue pionera en el género y la escena new wave estadounidense de mediados de los 70, marcando la transición del punk rock hacia esta.
Blondie en 1977. De izquierda a derecha: Gary Valentine, Clem Burke, Debbie Harry, Chris Stein, Jimmy Destri
Los dos primeros álbumes de la banda contenían fuertes elementos de punk y new wave, y aunque tuvieron mucho éxito en el Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Canadá, Blondie fue considerada como una banda underground en los Estados Unidos hasta el lanzamiento de su tercer álbum aclamado por la crítica Parallel Lines en 1978.
Portada del álbum Parallel Lines
Durante los siguientes dos años, la banda lanzó una serie de singles exitosos, incluyendo "Heart of Glass" (n.º 1 en EE.UU.), «One Way or Another», «Dreaming», «Call Me» (n.º 1 en EE.UU.), «Atomic», «The Tide Is High» (n.º 1 en EE.UU.) y "Rapture" (n.º 1 en Estados Unidos). La banda se hizo famosa por su mezcla ecléctica de estilos musicales, incorporando elementos de la música disco, pop, reggae, funk y rap.
Portada del sencillo Heart of Glass en Alemania
Blondie se disolvió después del lanzamiento de su sexto álbum de estudio, The Hunter, en 1982 y la enfermedad del guitarrista y compositor principal, Chris Stein, a quien le diagnosticaron pénfigo, una rara enfermedad autoinmune de la piel
Debbie Harry continuó la carrera en solitario con resultados variados después de tomarse unos años para cuidar a Stein, su pareja.
La banda se volvió a formar en 1997 para grabar el disco No Exit, de 1998, que llegaría a ser multiplatino, logrando un éxito renovado y su sexto sencillo número uno en el Reino Unido con "Maria" en 1999, exactamente 20 años después de su primer sencillo número uno en el Reino Unido, "Heart of Glass".
Portada del sencillo en España
El grupo realizó giras y actuó por todo el mundo durante los años siguientes, y fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 2006. Blondie ha vendido más de 40 millones de discos en todo el mundo y continúa actuando activamente realizando exitosas giras por América, Europa, Oceanía y Asia. El undécimo álbum de estudio de la banda, Pollinator, fue lanzado el 5 de mayo de 2017.
El segundo álbum de estudio de Blondie, Plastic Letters (1977), fue el último producido por Richard Gottehrer, cuyo estilo había definido el sonido new wave y punk de la banda. Durante una gira por la costa oeste de Estados Unidos para promocionar el disco, Blondie conoció en California al productor australiano Mike Chapman. Peter Leeds, su mánager, se alió con Chrysalis Records para convencer a Chapman de trabajar con ellos en crear nueva música para la banda. El baterista Clem Burke recuerda su entusiasmo por la idea, convencido de que Chapman podría crear discos innovadores y eclécticos. En cambio, la vocalista Debbie Harry estaba menos entusiasmada, pues solo conocía a Chapman por su reputación; según él, su recelo se debía a que “ellos eran de Nueva York y él de Los Ángeles”. La cautela de Harry desapareció cuando escuchó las primeras mezclas de “Heart of Glass” y “Sunday Girl”, quedando impresionada.
Mike Chapman
Grabación
En junio de 1978, la banda entró en la Record Plant de Nueva York para grabar su tercer álbum, el primero con Chapman. Sin embargo, trabajar con ellos resultó difícil para Chapman, quien los recordó como la peor banda con la que había trabajado en cuanto a habilidad musical, aunque elogió a Frank Infante como “un guitarrista increíble”.
Frank Infante
Las sesiones con Chris Stein se complicaron porque estaba colocado durante la grabación, y Chapman le sugirió escribir canciones en lugar de tocar la guitarra. De igual manera, según Chapman, Jimmy Destri era mucho mejor componiendo que como teclista, y Clem Burke tenía problemas de ritmo con la batería. Como resultado, Chapman dedicó tiempo a pulir a la banda, especialmente a Stein, con quien pasó horas regrabando partes para que quedaran bien. El bajista Nigel Harrison se frustró tanto con la búsqueda de perfección de Chapman que llegó a lanzarle un sintetizador durante la grabación. Chapman recordó el ambiente en la Record Plant en una entrevista para Sound on Sound:
Los Blondies eran un dolor de cabeza en el estudio, muy difíciles de tratar. No se llevaban bien entre ellos, excepto Chris y Debbie, y la animosidad era evidente. Tenían una forma de ver la vida muy infantil, como una típica banda underground de rock neoyorquina, y no les importaba nada. Solo querían pasarla bien sin esforzarse demasiado para lograrlo.”
Mike Chapman
Chapman adoptó un enfoque poco convencional al grabar con Harry, a quien describía como “una gran cantante y estilista vocal, con una voz inconfundible, aunque también muy malhumorada”. Era más cuidadoso al no exigirle demasiado, pues la consideraba una persona muy emocional que volcaba sus sentimientos en las canciones que creaban juntos. Recuerda que Harry desapareció durante horas en el baño llorando mientras grababan. En una jornada de grabación, Harry interpretaba solo dos partes principales y algunas armonías, menos trabajo que con Gottehrer, ya que Chapman le aconsejaba cantar con cautela, prestando especial atención a la fraseología, el tiempo y la actitud.
Deborah Harry
Blondie grabó Parallel Lines en solo seis semanas, aunque Terry Ellis, cofundador de Chrysalis Records, les había dado seis meses para hacerlo. Para la batería se usó un montaje tradicional, y Chapman colocó micrófonos Neumann en los toms, la caja y el hi-hat, además de varios ambientales. Al grabar, Chapman comenzaba con la pista de bajo, que entonces era difícil de registrar, usando el “borrado con lápiz”. En una entrevista para Sound on Sound, explicó: “consistía en usar un lápiz para separar la cinta del cabezal y borrarla hasta el bombo. Si una parte del bajo iba antes que el bombo, podías borrarla para que sonara justo encima de él. Hoy es muy fácil de hacer, pero en ese momento era todo un reto lograr que los graves sonaran firmes y ajustados”. Para el bajo de Harrison y el sintetizador de Destri se empleó una combinación DI y amplificador. La guitarra Les Paul de Infante se grabó con micrófonos Shure SM57 y AKG 414. Además, Robert Fripp, líder de King Crimson, hizo una aparición especial a la guitarra en “Fade Away and Radiate”.
Robert Fripp
Cuando la pista base estuvo lista, Chapman grabó los coros principales y de apoyo con Harry. Pero el proceso se complicó porque muchas canciones no estaban escritas a tiempo para registrar las voces. Temas como "Sunday Girl", "Picture This" y "One Way Or Another" quedaron incompletos durante los ensayos. Al grabar las partes vocales, Chapman recuerda haberle preguntado a Harry si estaba lista para cantar, y que ella respondiera “sí, un momento” mientras seguía escribiendo la letra. Según Chapman, muchas de las canciones “clásicas” del álbum surgieron así.
En la última sesión en el Record Plant, la banda durmió en el suelo y fue despertada a las seis de la mañana por Mike Chapman y su ingeniero Peter Coleman, que se marchaban a Los Ángeles con las cintas. Aunque Blondie confiaba en que Parallel Lines llegaría a un público más amplio, Chrysalis Records no mostró tanto entusiasmo; los ejecutivos les sugirieron empezar de nuevo, hasta que Chapman los convenció asegurando que sus sencillos serían un éxito.
Peter Coleman
Música y letras
Según el periodista musical Robert Christgau, Parallel Lines fue un álbum de pop rock en el que Blondie alcanzó la “síntesis de los Dixie Cups y los Electric Prunes”. William Ruhlmann de AllMusic lo describió como “pop/rock de última generación alrededor de 1978”, mostrando a la banda alejándose del new wave y convirtiéndose en “una banda pop pura”. Para Ken Tucker, el grupo dejó atrás el “arte sombrío” de sus discos anteriores en favor de más ganchos y canciones orientadas al pop. Chapman comentó más tarde: “No hice un álbum punk ni New Wave con Blondie. Hice un álbum pop”. Las once canciones pop del disco tienen melodías refinadas, y su única incursión disco, “Heart of Glass”, combina teclados vibrantes, platillos estridentes de Clem Burke y un ritmo hipnótico. Burke señaló a Kraftwerk y a la banda sonora deSaturday Night Fevercomo influencias, y dijo que buscaba “ese groove que tenía el batería de los Bee Gees”.
Portada de la película Saturday Night Fever
En cuanto a las letras, Parallel Lines dejó atrás lo que Arion Berger de la revista Rolling Stone llamó la “referencia posmodernista caricaturesca” de las anteriores canciones new wave de Blondie, apostando por un “fatalismo romántico” que era algo nuevo para la banda. “Sunday Girl” aborda la soledad adolescente. El crítico musical Rob Sheffield afirmó que la frase “polvorientos que aún llegan / mueren en 1955”, de “Fade Away and Radiate”, es “la mejor letra de cualquier canción de rock’n’roll, jamás, y sigue siendo la máxima expresión de una banda que siempre supo encontrar algún placer digno de ser explotado en lo vistoso y lo temporal.”
Portada
Parallel Lines recibió su nombre de una canción escrita por Harry que finalmente no fue incluida en el álbum, aunque sus letras aparecieron en la funda de la primera edición en vinilo.
La portada, fotografiada por Edo Bertoglio, fue elegida por el mánager de Blondie, Peter Leeds, aunque la banda la había rechazado. En la imagen, el grupo aparece frente a un fondo de barras verticales blancas y negras, con los integrantes masculinos vistiendo trajes a juego y sonriendo ampliamente, en contraste con Harry, que posa desafiante con las manos en la cintura, luciendo un vestido blanco y tacones altos. Según el periodista musical Tim Peacock, la portada se volvió “icónica” e “instantáneamente reconocible”.
Otra fotografía de la sesión tomada de la edición en CD de 2015
Lanzamiento
El álbum, lanzado por Chrysalis en septiembre de 1978, tuvo un éxito internacional. Entró en la lista Billboard 200 la semana del 23 de septiembre de 1978 en el puesto 186, reflejando las ventas minoristas del periodo que terminó el 10 de septiembre. En el Reino Unido debutó en el número 13 y alcanzó el número 1 en febrero de 1979, impulsado por los éxitos de los sencillos "Picture This" (puesto #12), "Hanging on the Telephone" (puesto #5) y "Heart of Glass" (puesto #1). En mayo de 1979 se lanzó "Sunday Girl" como cuarto sencillo, logrando también el número 1, y Parallel Lines se convirtió en el álbum más vendido del año en el Reino Unido. Blondie realizó una gira con entradas agotadas por el país y participó en una firma de autógrafos en Our Price Records en Kensington High Street, que, según Peacock, se convirtió en un caos al estilo Beatlemanía al ser rodeados por miles de fans.
Pantallazo de la lista británica. El álbum estuvo durante cuatro semanas en el número 1 y permaneció 115 semanas en lista
Parallel Lines también fue un éxito comercial en otras partes de Europa, Australia y Estados Unidos, donde la banda había tenido dificultades para vender sus discos anteriores. "Heart of Glass" se convirtió en su primer número uno en el Billboard Hot 100 estadounidense, con la ayuda de un vídeo promocional dirigido por Stanley Dorfman que mostraba a Blondie interpretando la canción en un club nocturno de moda en Nueva York. El single fue "responsable de convertir a la banda en auténticas superestrellas", dijo Peacock.
Frank Infante – guitarra, co-voz principal en "I Know but I Don't Know"
Nigel Harrison – bajo
Recepción del álbum
El álbum fue recibido con elogios universales por parte de la crítica. Escribiendo en The Village Voice en 1978, Robert Christgau dijo que, aunque Blondie aún no podía escribir un sencillo perfecto, el disco era una mejora constante respecto a Plastic Letters. Años después, escribió en Blender que era "un álbum perfecto en 1978" y que lo siguió siendo, con "cada canción memorable, distinta, bien formada y terminada antes de que te pongas nervioso. Nunca más la cantante Deborah Harry, el cerebro Chris Stein y su capaz grupo de cuatro integrantes clavaron las paradojas características de la banda con tal estilo inquebrantable: clase de bajo nivel, sarcasmo tierno, pop rock." El crítico del New York Times John Rockwell nombró a Parallel Lines como el octavo mejor álbum de 1978. Daryl Easlea, de BBC Music, que consideraba que el disco combinaba estilos power pop y new wave, atribuyó a la producción y talento deMike Chapmanpara la composición pop el hecho de que Parallel Lines fuera un álbum extremadamente popular en el Reino Unido, donde fue un éxito número uno y estuvo en las listas durante 106 semanas a finales de los años 70. La revista Q calificó el álbum como "un crossover con sonidos de guitarra brillantes, ganchos magníficos y octavos intermedios más memorables que los estribillos de algunos grupos."Clem Burke incluyó Parallel Lines en la lista de sus álbumes punk favoritos.
En una evaluación retrospectiva de los álbumes post-punk de los años 70, Sasha Frere-Jones, de la revista Spin, dijo que Parallel Lines podría haber sido "el disco pop-rock perfecto" y el mejor álbum de Blondie. Christian John Wikane, de PopMatters, lo calificó más tarde como "una obra maestra creativa y comercial de Blondie ... indiscutiblemente uno de los grandes álbumes clásicos de la era del rock and roll." En opinión del crítico de Pitchfork, Scott Plagenhoef, el álbum popularizó "el aspecto y el sonido del new wave de los años 80" con canciones clásicas que mostraban la profundidad y complejidad de la sexualidad y el canto de Harry. Sal Cinquemani, de la revista Slant, también quedó impresionado por su canto, que consideró que iba desde "ronronear como un gatito y luego crecer hasta un gruñido agresivo", y citó "Heart of Glass" como la mejor canción del álbum por su "voz bañada en miel".
En 2000, Parallel Lines fue votado en el número 57 en el libro de Colin LarkinAll Time Top 1000 Albums. Tres años después, fue clasificado en el puesto número 140 en la lista de Rolling Stone de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, manteniendo la clasificación en una lista revisada de 2012, y bajó ligeramente al número 146 en la revisión de 2020; un ensayo adjunto decía que el álbum fue "donde el punk y la New Wave irrumpieron en una audiencia masiva estadounidense". También ha sido clasificado en los puestos número 18 y 45 en las listas de los 100 mejores álbumes de todos los tiempos (2003) y 500 mejores álbumes de todos los tiempos (2013) de NME, respectivamente; número 7 en la lista de los 100 mejores álbumes americanos de todos los tiempos de Blender; número 94 en la lista de 2005 de Channel 4 de los 100 mejores álbumes de todos los tiempos; y el número 76 en la lista de Pitchfork de los mejores álbumes de los años 70. La revista Slant lo incluyó en su lista de 2003 de 50 álbumes esenciales de Vital Pop.
En 2024, Parallel Lines fue seleccionada para su preservación en el National Recording Registry por la Biblioteca del Congreso por considerarse "cultural, histórica o estéticamente significativa".
Reediciones
Fue publicado en CD por primera vez en 1985 en el Reino Unido.
Fue publicado una edición especial por el 25 aniversario en el Reino Unido en 1994.
También en 1994 se publicó en Estados Unidos una edición remasterizada en CD de oro de 24 kilates.
En 1997 se publicó en vinilo de 180 g.
En 2000 se publicó una edición limitada en vinilo de 180 g en Europa.
En 2001 fue publicado remasterizado en Estados Unidos con cuatro bonus tracks.
El 24 de junio de 2008 se lanzó una edición ampliada del 30º aniversario del álbum, que incluía nuevas ilustraciones y temas extra, junto con DVD extra. Las notas del libreto volvían a incluir la letra de la canción inacabada "Parallel Lines". La Edición del 30º Aniversario de Parallel Lines incluyó la versión single de 7" de "Heart of Glass", la versión francesa de "Sunday Girl" y algunos remixes, además de un DVD con álbumes, vídeos promocionales y actuaciones televisivas. La banda también lanzó una gira mundial con el mismo nombre en 2008 para promocionar la reedición y celebrar el evento.
En 2015 y 2019 fue publicado en vinilo de 180g.
En 2018 fue publicado en vinilo rojo.
Opinión personal
Para mí, Parallel Lines es el mejor álbum de Blondie. Algunos lo consideran demasiado comercial, demasiado pop. La magnífica producción de Mike Chapman pulió el diamante en bruto que era la banda, pero no alteró su esencia. Pocos álbumes reúnen tantas canciones perfectas como 'Hanging on the Telephone', 'One Way or Another', 'Picture This', 'Pretty Baby', 'Sunday Girl' o 'Heart of Glass'. Esta última, con un ritmo casi discotequero y un sintetizador de fondo, es la razón por la que Blondie aparece en mi blog.
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