Este artículo lo dedicamos a Hijos del agobio, segundo álbum de la bandaTriana.
Triana fue una banda española de rock andaluz formada en 1974 en Sevilla en el barrio de la Macarena por Jesús de la Rosa Luque, Eduardo Rodríguez Rodway y Juan José Palacios Tele. Con un estilo musical basado principalmente en el rock progresivo y una alta influencia del flamenco, se erigieron como una de las bandas más importantes e influyentes del rock español.
Sus tres primeros lanzamientos discográficos forman parte de los álbumes más alabados de la época de esplendor del rock progresivo español aunque su éxito y reconocimiento fue algo tardío, especialmente con la publicación de los sencillos «Tu frialdad» y «Una noche de amor desesperada» que llegarían a alcanzar el primer puesto en las listas de Los 40 Principales en España. Sus ventas se cuantifican en más de cuatro millones de discos vendidos hasta 2015.
El accidente de tráfico que sufrió Jesús de la Rosa en 1983 acabó con su vida y provocó la disolución de la banda.
Tele se decidió a reformar la banda con nuevos miembros en 1994. A pesar de fallecer también en 2002, los nuevos miembros de la banda decidieron continuar la trayectoria del grupo; algo que el último miembro de la formación original que quedaba con vida, Eduardo Rodríguez, criticó duramente.
Dos años después de su debut discográfico Triana grabó su segundo álbum entre noviembre de 1976 y febrero de 1977 en los estudios Sonoland (Madrid) producido de nuevo por Gonzalo García Pelayo, con el ingeniero de sonido José Antonio Álvarez Alija. Los arreglos y dirección musical corrió a cargo de ellos mismos.
José Antonio Álvarez Alija
En el libro del investigador sevillano Luís Clemente, Tele comenta: “Recuerdo que una vez estábamos tan felices grabando ‘Hijos del agobio’, que llegó Paco de Lucía y dijo: jo, esto respira calidad, así da gusto trabajar…”
Paco de Lucía en 2007
Sobre el origen del título, en el libro de Luís Clemente, Tele comenta; “Lo de ‘Hijos del Agobio’ sigue siendo idea mía. Cuando íbamos a grabar el disco yo tenía una canción que se llamaba ‘Del agobio soy hijo’ y le dejé la letra a Jesús por si le gustaba la letra para hacer una canción. Y no le gustó. Sin embargo luego… Mi canción decía ‘del agobio soy hijo y sufro dolor’. Pero para no pelearnos yo siempre he dado mi brazo a torcer”.
Triana, la historia, libro de Luis Clemente de 1997
El álbum se gestó en un momento crítico en la historia moderna de España y se abren paso los temas políticos como la exaltación de la libertad ("La guitarra a la mañana le habló / de libertad", cantan en Rumor) y, al mismo tiempo, la desconfianza de la política organizada ("todos pretenden saber y decir lo que piensa usted / con elegantes palabras y el gesto duro a la vez. / Queremos elegir, / sin que nadie diga más / el rumbo que lleva a la orilla de la libertad", en el tema ¡Ya está bien!). Si en “El Patio” las letras presentaban metáforas veladas sobre la libertad, en todas sus vertientes, aquí las alegorías dejan paso a un lenguaje directo y valiente.
Además, podemos decir que “Hijos del Agobio” es un disco conceptual. El concepto, si me lo permiten, no sería otro que el cabreo ante la situación en la se vio inmerso nuestro país tras la muerte del dictador. Las canciones de “Hijos del Agobio” rezuman furia, indignación, son combativas, indómitas.
En el interior de la carpeta del álbum podemos encontrar la siguiente nota:
El corrosivo espacio en el que nos desenvolvemos, llega a afectarnos a veces en forma de agobio, angustia, y momentos negativos, que se hacen presentes con sus descarnados magnetismos. Es en este justo momento cuando hay que hacer el gran esfuerzo, y si ese esfuerzo, puedes dejarlo plasmado de alguna forma, ¡Tú! Serás más fuerte, para, poder seguir esforzándote a lo largo de toda tu vida."
Máximo Moreno
Triana, compañeros de esfuerzos, han creado un disco, en el que me siento humildemente orgulloso de poder haber colaborado nuevamente con uno de mis dibujos. HIJOS DEL AGOBIO, es la imagen de una generación sevillana (la de los años 69) con la cual creo sentirme vinculado, al igual que todos los amigos que han intervenido de manera más o menos directa, en la realización de este segundo LP de Triana.”
Máximo Moreno
Musicalmente, el álbum presenta una tendencia más progresiva que su predecesor. Triana nunca estuvo tan cerca de King Crimson. La sombra de Robert Fripp planea sobre casi todas las intervenciones de Antonio Pérez.
La otra gran diferencia respecto a “El Patio” es la cuidada producción, minuciosa en extremo, que explota al máximo las cualidades del sonido del grupo.
Los temas del álbum
Jesús de la Rosa se reafirma aquí como uno de los vocalistas más fascinantes que ha dado nuestra música. No se pierdan su sobrecogedor lamento cósmico en “Sentimiento de amor”, un eco escalofriante que llega desde muy lejos, desde muy alto. Es asombroso cómo resplandece esta música. Muy destacable es también “Recuerdos de Triana”, brillante continuación del solo por bulerías con el que Tele nos dejó boquiabiertos en “Abre la puerta”. Como pasa con otros grandes solos de batería, aquí Tele consigue sonar melódico con el menos melódico de los instrumentos. Sorprende la contundencia africana que adquieren en sus manos las síncopas flamencas. Max Roach lo habría flipado.
La cumbre melódica del disco es, sin duda, “Sr. Troncoso”, un emocionante retrato de un paria anónimo, uno de esos populares “gorrillas” tan típicamente sevillanos que, circunstancias de la vida, terminó haciéndose compadre del grupo, según confesó en una entrevista el propio De la Rosa. Se trata de una bellísima abstracción del latido monótono del fandango, cante cuya característica crudeza es aquí hábilmente reemplazada por un delicado lirismo.
Tampoco debemos olvidarnos de “Del crepúsculo lento nacerá el rocío”, optimista epílogo en el que Eduardo Rodríguez se destapa como un cantante de gran personalidad, y en el que el grupo vuelve a exprimir las posibilidades de unos de sus inventos más destacados: las bulerías-progresivas.
El álbum fue lanzado en 1977 con el sello Movieplay. Se publicó originalmente con una carpeta desplegable. La portada - contraportada muestra un dibujo de Máximo Moreno.
Contraportada del álbum
Recepción
Al igual que en el anterior disco la promoción fue prácticamente nula. Aún así supero las ventas de su antecesor vendiendo 100 000 copias en tres meses (aunque todavía lejos de grandes cifras). Mientras tanto, su difusión era a través del “boca a boca” gracias al fruto de las cuantiosas actuaciones que ofrecían.
Se dice, se cuenta, se rumorea (hoy ya leyenda urbana); que la revista musical de mayor tirada en América del Sur y Estados Unidos "Record World" les consideró en el año 77, como el mejor grupo de toda el área latina.
Legado
Se convirtieron en un nuevo referente para buena parte de los músicos que surgieron después y la cuna del rock andaluz. Hijos del agobio se ha convertido con el tiempo en un disco de culto, no solo por sus composiciones musicales, también por todas las letras que reflejaban el sentir de muchos en una época muy difícil.
Una banda homenaje a Triana adoptó el nombre de Hijos del agobio. Adjunto una actuación con la siguiente formación: Jeroni Pagan (Piano & teclados), Luis Blanco (Voces), Arturo Blasco (Guitarra), Cristóbal García (Bajo), J.Lippi (batería).
Cuando salió este álbum yo todavía andaba eclipsado por el anterior El Patio. No obstante con el tiempo lo he ido apreciando. Mi tema favorito es Sr. Troncoso. Se cita a King Crimson como influencia principal, aunque yo aprecio en este álbum más de Pink Floyd. La fusión de estilos y la profundidad emocional de son notables, tanto, que daría lugar al estilo de rock andaluz que seguirían otros grupos como Alameda, Medina Azahara, etc.
Triana fue una banda española de rock andaluz formada en 1974 en Sevilla en el barrio de la Macarena por Jesús de la Rosa Luque, Eduardo Rodríguez Rodway y Juan José Palacios Tele. Con un estilo musical basado principalmente en el rock progresivo y una alta influencia del flamenco, se erigieron como una de las bandas más importantes e influyentes del rock español.
Sus tres primeros lanzamientos discográficos forman parte de los álbumes más alabados de la época de esplendor del rock progresivo español aunque su éxito y reconocimiento fue algo tardío, especialmente con la publicación de los sencillos «Tu frialdad» y «Una noche de amor desesperada» que llegarían a alcanzar el primer puesto en las listas de Los 40 Principales en España. Sus ventas se cuantifican en más de cuatro millones de discos vendidos hasta 2015.
El accidente de tráfico que sufrió Jesús de la Rosa en 1983 acabó con su vida y provocó la disolución de la banda.
Tele se decidió a reformar la banda con nuevos miembros en 1994. A pesar de fallecer también en 2002, los nuevos miembros de la banda decidieron continuar la trayectoria del grupo; algo que el último miembro de la formación original que quedaba con vida, Eduardo Rodríguez, criticó duramente.
El embrión de Triana se halla en el grupo Tabaca, el cual en principio contaba con Carlos Attias (bajista de Miguel Ríos), Emilio Souto, cantante de Los Solitarios, y Eduardo Rodríguez Rodway, guitarrista proveniente de Los Payos.
A la disolución de Los Payos, cada uno de sus tres componentes toma rumbos absolutamente dispares. Eduardo Rodríguez Rodway pasará unos días en el Hospital Penitenciario de Carabanchel y se quedará en Madrid por un tiempo. Es un músico bien conocido y no le cuesta demasiado convencer a la naciente CBS Españade un nuevo proyecto, apadrinado por Johnny Galvao, que poco antes había dejado Los Buenos. El proyecto consistía en formar un grupo de armonías vocales y guitarras efectistas sin abandonar una vena comercial. Evidentemente Crosby, Stills, Nash & Young bullían en la cabeza y oídos de este músico, harto de rumba y pachanga.
Los otros dos integrantes de Tabaca conjugaban juventud vital y experiencia musical. Eran Carlos Attias -El Niño-, que en esos momentos tocaba el bajo en la banda de Miguel Ríos y antes había estado en Motivos. El tercer pincho del tridente era un pontevedrés afincado en la capital, Emilio Souto, que ejercía de cantante y guitarra en el grupo Los Solitarios.
Contraportada del segundo sencillo
Para la grabación del primer single, harán un corto viaje a Londres, donde el productor Galvao se quedará para hacer las mezclas. Los dos temas aparecerán firmados por los tres músicos. A la vuelta, el arreglista y productor presenta el trabajo terminado en las oficinas de CBS. A cuenta de las mezclas surge una agria discusión entre los componentes del grupo, especialmente entre Eduardo y Carlos, que pasan de las palabras a los hechos y se enzarzan en una pelea en pleno despacho de la discográfica. El asunto se zanja con la expulsión de Carlos del grupo. El sencillo: “Mujer” (CBS 1345, 1973) navega entre los arreglos ampulosos, una melodía de pop azucarado y juegos vocales copiados de los citados CSN&Y. Un disco flojillo del que pocos se dieron por enterados.
Para sustituir a Carlos, se llamó a Jesús de la Rosa Luque, bajista y cantante, un sevillano que años antes había estado en Nuevos Tiempos. Como el primer sencillo no había convencido a nadie, enseguida se grabó el segundo. “Sería Maravilloso” (CBS 1861, 1973) supone una mejora respecto al anterior. El tema principal es una composición de Cánovas, por entonces batería de Módulos. Una buena canción no exenta de toques comerciales, pero con un innegable trabajo instrumental que flirtea con el rock progresivo sin perder en las voces un perfume a ingenuo pop. La cara B: “Soy así” es una acertada muestra de rock acústico.
A pesar de la bondad de esta segunda entrega de Tabaca, la cosa sigue sin funcionar y CBS decide darles la carta de libertad. Se cierra un capítulo que apenas ha durado diez meses. El sueño de un trío vocal autosuficiente formado por instrumentistas competentes y buenas voces se desvanece ante el desinterés del público y las presiones de un sello que les insta a fabricar hits veraniegos.
Jesús y Eduardo regresarán a su Sevilla, donde pronto fundarán Triana. Emilio Souto entró en Desde Santurce a Bilbao Blues Band y más tarde en Clavel i Jazmín. Carlos Attias se dedicó a la producción. Sacó a la luz a Rosario, Medina Azahara y otros grandes. A finales de los 70 se enroló brevemente en el desquiciado grupo Greta.
Primer sencillo
Jesús de la Rosa y Eduardo Rodríguez salieron escaldados de su experiencia en Tabaca. Pero De la Rosa tenía un nuevo proyecto. Básicamente, la idea se puede resumir así: creemos un grupo en el que cada cual haga lo que mejor sabe. Finalmente Juan José Palacios Tele se les une como batería asentando las bases de Triana.
La primera formación de Triana contaba además con Dolores Montoya y Manuel Molina, aunque ambos abandonaron el grupo rápidamente, para formar un dúo: Lole y Manuel. De modo que Triana quedó reducido a trío, formato que sería el definitivo.
Lole y Manuel
El nombre de Triana se le ocurre a Tele: “Chicago son de Chicago y se llaman Chicago. Pues yo soy de Triana…”.
El propósito inicial del grupo era fundir el flamenco con rock psicodélico y rock progresivo, con la vista puesta en grupos como Pink Floyd, Caravan, Procol Harum, Traffic y los primeros King Crimson, entre otras bandas similares de los años 70, fusión sonora que ha definido no solo a Triana, sino al rock andaluz en líneas generales.
Los teclados de De la Rosa eran inconfundiblemente progresivos pero al mismo tiempo su voz era andaluza hasta la médula. Eduardo Rodríguez era un solvente guitarrista flamenco, mientras que Tele desgranaba con las baquetas el compás por bulerías casi sin despeinarse. Eduardo recuerda así los primeros ensayos del grupo: “Nosotros mismos nos sorprendíamos con lo que estábamos haciendo”.
Con la inestimable ayuda de Teddy Bautista, pero pagando de sus bolsillos, Triana graba en los estudios Kirios de Madrid el single “Recuerdos de una noche”. Corre el año 1974.
Precisamente Teddy Bautista publica ese mismo año con Los Canarios el álbum Ciclos que es otro hito en la historia del rock en España y al que dedicamos el artículo: 1974: Los ciclos de los Canarios
Portada del álbum Ciclos
El revolucionario sonido del grupo sevillano (algo así como unos King Crimson andalusíes) es totalmente incomprendido en los despachos de las grandes discográficas. Sólo el olfato del productor Gonzalo García Pelayo evita el fracaso: Triana consigue un contrato con Gong, sello en el que verá la luz el primer sencillo del grupo (Movieplay – SN-20.925, 1974). Ambos temas del sencillo se publicarían en su primer álbum homónimo.
El álbum fue grabado en los estudios Kirios con los ingenieros Juan Vinader, Luis Calleja, Pepe Fernández y Pepe Loeches.
El álbum fue lanzado el 14 de abril de 1975 con el sello Movieplay. Se publicó originalmente con una carpeta desplegable.
Contraportada del álbum
Portada
La portada - contraportada muestra un dibujo de Máximo Moreno. Aunque el álbum no indica ningún título específico, se le conoce generalmente con el nombre de El patio debido al diseño de su portada, en la que se muestra un dibujo de los tres componentes del grupo en el patio interior de un edificio. El disco se convirtió en una de las grabaciones más populares de la música rock española y en uno de los discos clave en lo que se conoció como rock andaluz, mezcla de música rock con elementos provenientes del flamenco.
Recepción
El patio no tuvo una buena acogida en un principio, llegando a descatalogarse de varias tiendas de discos; no obstante, un año y medio después de su publicación, el grupo comenzó a cosechar popularidad en España y el disco se convirtió en uno de los estandartes de la música popular española en la década de los 70.
Según asegura el periodista Díaz Pérez en su libro «Historia del rock andaluz», triunfaron a través del «boca a boca. Fue arrollador». Además, destaca que llenaron en poco tiempo el Parque de Atracciones de Madrid y Montjuic. Algo excepcional.
La banda de rock andaluz Triana logró encontrar un nuevo sonido acorde con los nuevos tiempos que llegaban de cambio en España, abriendo el camino también a muchas otras bandas que empezaron a innovar con diferentes estilos de música.
El patio se ha convertido en uno de los discos de rock más aclamados en España, tanto por los críticos como por el público.
Reseñas del álbum por los críticos especializados:
Los 100 mejores discos españoles del siglo XX según la revista Rockdelux (#15).
"Los 250: Essential Albums of All Time Latin Alternative - Rock Iberoamericano" (#43).
Los 50 mejores discos del rock español según la revista Rolling Stone (#23).
Los 100 mejores discos de la historia del pop español según Efe Eme (#25).
Interior de la carpeta del álbum
Legado
Se convirtieron en un nuevo referente para buena parte de los músicos que surgieron después y la cuna del rock andaluz. El Patio se ha convertido con el tiempo en un disco de culto, no solo por sus composiciones musicales, también por todas las letras que reflejaban el sentir de muchos en una época muy difícil.
Lole y Manuel han seguido interpretando Todo es de color.
Seis de los siete temas están compuestos basados en la cadencia andaluza sobre el acorde de Re menor, exceptuando el tema Todo es de color, compuesto por Tele y Manuel Molina compuesto sobre el acorde de Fa sostenido mayor, muy empleado por este último en su personal manera de tocar la guitarra.
Mi opinión sobre el álbum
Me acuerdo cuando todavía siendo un niño (11-12 años) escuché este álbum en casa de un amigo que me rompió los esquemas. Pensaba que la música que merecía la pena venía de fuera. ¡Y este era un gran álbum y hecho aquí! Y aunque la música sonaba sinfónica como otras bandas progresivas famosas, tenía el estilo andaluz que lo diferenciaba y los convertía en únicos en aquel momento.
La primera versión en CD data de 1988, lanzada por Fonomusic.
Edición en CD de 988
El disco se editó por primera vez en los Estados Unidos en 2002, por Warner. En 2003 se publicó remasterizado en formato digipak. En 2015, por el cuarenta aniversario se publicó una edición especial que incluía vinilo de 180g y CD. Lo mismo en 2019. En 2021 además el vinilo era de color blanco.